Solanáceas, porqué se eliminan de la dieta aip

Solanáceas Ok

¿Sabes qué tienen en común la patata, el tomate, el pimiento y la berenjena? Sí, que todas son hortalizas es la respuesta habitual, pero hay algo más que las une, y es que todas ellas pertenecen a la familia de las solanáceas (Solanaceae), una familia botánica de plantas que tienen en común, entre otras cosas, la forma de la flor y cómo se organizan las semillas dentro del fruto.

¿Por qué se suprimen las solanáceas durante la fase de eliminación?

Si has leído el post donde te explico qué comer en la dieta AIP, verás que esta familia de vegetales no es apta en la fase de eliminación del protocolo autoinmune y voy a explicarte el porqué.

Las solanáceas tienen mucha densidad de nutrientes por sí solas y son parte importante en una dieta equilibrada y saludable. Los tomates son una fuente de vitaminas A y C, los pimientos contienen gran cantidad de vitamina C, las berenjenas son ricas en fibra y las patatas cocidas y enfriadas son ricas en almidones resistentes.

Sin embargo, son eliminadas inicialmente en el Protocolo Autoinmune porque, además de estar llenas de vitaminas, minerales, fibra y fitonutrientes, también contienen varios compuestos que pueden impulsar la inflamación y socavar la salud intestinal, especialmente en las afecciones relacionadas con las articulaciones y la piel. Entre los más perjudiciales encontramos:

  • La lectina, un tipo de proteína que, entre otras cosas, protege a las semillas de la planta de ser comidas. Lo hace resistiendo el proceso digestivo, interactuando con las células que recubren nuestro intestino, lo que conduce a un intestino permeable, una afectación común en las enfermedades autoinmunes.
  • La saponina, otro “protector” de la planta. Hay un tipo particular de saponina presente en las solanáceas, llamado glicoalcaloide, el más conocido de los cuales es la solanina. Pueden actuar como aceleradores del sistema inmunitario, ya de por sí hiperactivo en personas con enfermedades autoinmunes.
  • La capsaicina, componente activo de los pimientos picantes. Es un irritante muy potente para la piel, los ojos y las membranas mucosas, y se ha evidenciado que puede aumentar la permeabilidad intestinal.

Hay más de 2000 especies de solanáceas,  la gran mayoría de las cuales no son comestibles y algunas son, incluso, extremadamente tóxicas, como la belladona. Aquí te dejo una lista de las que habitualmente tenemos en casa.

  • Tomate
  • Berenjena
  • Pimiento
  • Pimientos picantes
  • Patata
  • Bayas de goji
  • Pimentón
  • Aswaghanda
  • Physalis

Reintroducir las solanáceas en tu dieta

Como sabes, el protocolo autoinmune tiene una segunda fase de reintroducción de alimentos, con el fin de identificar los alimentos que desencadenan una respuesta autoinmune en nuestro cuerpo. Según la Dr. Ballantyne, de todos los alimentos restringidos, las solanáceas son las que menos probabilidades tienen de ser reintroducidas con éxito. Pero, si se toleran, son vegetales culinarios ricos en nutrientes, por lo que vale la pena intentar la reintroducción.

Para que sean menos dañinos, es aconsejable seguir estos criterios:

  • Elige productos ecológicos.
  • Escoge los tomates que se cogen maduros y en verano, la exposición al sol hace que se reduzcan los niveles de solanina. Preferiblemente retira la piel.
  • Las berenjenas y los pimientos, mejor asados y retirando también la piel.
  • Elige patatas que no tengan la piel verdosa y que no estén grilladas. Consérvalas en un lugar fresco y oscuro, pero no en la nevera.

Referencias: Libro The paleo approach, S. Ballantyne