Propiedades del aceite de coco: beneficios, usos y consejos

Aceite De Coco

Aceite De Coco

Seguro que de una manera o de otra, has oido hablar del aceite de coco. Pero, ¿sabías que este aceite vegetal tiene propiedades nutricionales sorprendentes que pueden beneficiar tu salud? En este artículo, exploraremos a fondo las propiedades del aceite de coco, desde sus componentes, hasta sus usos en la cocina, y te mostraré por qué es un ingrediente esencial si sigues la dieta AIP ( y, por supuesto, para l@s que simplemente queréis llevar un estilo de alimentación saludable).

Se obtiene mediante la presión a baja temperatura de la pulpa blanca del coco (Cocos nucifera). Para asegurarnos que todas las propiedades del aceite de coco estén intactas, este debe ser aceite de coco virgen preferiblemente ecológico y de producción responsable, es decir, que, durante su procesamiento, no se ha expuesto a altas temperaturas ni se han utilizado procesos químicos que puedan generar sustancias peligrosas. A pesar de tener un alto valor nutricional y energético (100 calorías por cucharada), no debe preocuparte, ya que, debido al tipo de grasas que contiene, principalmente ácidos grasos de cadena media que, una vez digeridos, pasan directamente al torrente sanguíneo y llegan a los tejidos, donde se convierten en energía y las células pueden utilizarlos sin almacenarlos como grasa.

Composición del aceite de coco
El aceite de coco está compuesto por diferentes tipos de ácidos grasos:
  • Grasas saturadas: 86,5%, la mayoría de las cuales son ácido láurico (60%), ácido mirístico y ácido palmítico. Aunque estas grasas solían ser consideradas perjudiciales para la salud, las últimas investigaciones han demostrado que, en realidad, ofrece beneficios significativos, especialmente si sigues la dieta AIP. La proporción elevada de ácido láurico, no aumenta los niveles de colesterol ni perjudica la salud cardiovascular.
  • Es rico en antioxidantes, como las vitaminas E y K, que contribuyen a la salud general del sistema inmunológico y protegen el cuerpo contra los ataques de los radicales libres y sus consecuencias negativas, como el envejecimiento prematuro, el riesgo de cáncer y la promoción de enfermedades cardiovasculares y degenerativas. Además, los compuestos antioxidantes que contiene le confieren propiedades antiinflamatorias y analgésicas, entre otras.
  • El resto de las grasas que componen el aceite de coco son del tipo monoinsaturado, similar al aceite de oliva, y poliinsaturado, similar a los aceites de semillas.
Beneficios del aceite de coco
  • Fuentes de Grasas Saludables: Es fácilmente digerible y puede proporcionar una fuente de energía constante sin causar picos de azúcar en la sangre.
  • Apoyo Digestivo: El aceite de coco puede ayudar a mejorar la digestión y absorción de nutrientes al promover la salud intestinal y reducir la inflamación en el tracto gastrointestinal, lo que es especialmente beneficioso para las personas con trastornos autoinmunes.
  • Propiedades Antiinflamatorias: Contiene compuestos antiinflamatorios naturales, como los ácidos grasos de cadena media, que pueden ayudar a reducir la inflamación en el cuerpo, uno de los principales objetivos de la dieta AIP.
  • Refuerzo del Sistema Inmunológico: El ácido láurico presente en el aceite de coco puede tener propiedades antimicrobianas y antivirales que pueden ayudar a fortalecer el sistema inmunológico y proteger contra infecciones.
  • Sensación de Saciedad: Las grasas saludables en el aceite de coco pueden ayudar a mantener una sensación de saciedad, lo que puede ser útil para controlar el apetito y evitar el consumo excesivo de alimentos no permitidos en la dieta AIP.
  • Mejora de la Absorción de Nutrientes: El aceite de coco puede mejorar la absorción de ciertos nutrientes liposolubles, como las vitaminas A, D, E y K, que son importantes para la salud inmunológica y general.
El aceite de coco en la cocina

Ya hemos visto todas las propiedades del aceite de coco, ahora vamos a ver de qué manera podemos incorporarlo a nuestros paltos y como se comporta a la hora de cocinarlo:

  • Yo guardo el aceite de coco fuera de la nevera la mayor parte del año. En invierno estará más sólido y en época de calor se vuelve líquido (su punto de fusión es de aproximadamente 23°), por lo que los días más calurosos lo guardo en nevera. El aceite de coco se mantiene fresco sin rancidificar (ponerse rancio) durante bastante tiempo, ya que es menos probable que el contenido de grasa saturada se eche a perder.
  • Se puede utilizar en una gran variedad de recetas y preparaciones en la dieta AIP, desde saltear vegetales hasta hornear alimentos, lo que lo convierte en un ingrediente versátil para mantener la variedad en la alimentación. Añádelo en aderezos y salsas, para sustituir aceites vegetales menos saludables como el aceite de soja o el de maíz (altos en omega 6), en batidos y licuados, como sustituto de la mantequilla o mézclalo con tu té o café.
¿Cuánto aceite de coco debes consumir?

En cualquier caso, al incorporar el aceite de coco a tu dieta, es recomendable hacerlo de manera progresiva. Puedes comenzar con una cucharadita y aumentar la cantidad gradualmente hasta llegar a una cucharada. Algunos expertos sugieren consumir de dos a cuatro cucharadas al día, repartidas en las comidas, según tus necesidades terapéuticas.