Hidratarse correctamente… ¡No es sólo para el verano!

Hidratarse correctamente

El verano es una época maravillosa para relajarnos, desconectar, disfrutar del sol…, pero también para que muchas veces descuidemos nuestros buenos hábitos. Sin embargo, es el mejor momento para establecer una rutina que deberíamos mantener todo el año: hidratarse correctamente. Sí, ya sé que suena a tópico, pero es que tu cuerpo realmente te lo pide a gritos, aunque a veces no lo escuches.

El agua: el gran aliado para tu salud

El agua es probablemente la molécula más importante para nuestras células. ¡Y no te estoy exagerando, no! Todos los procesos biológicos, desde el metabolismo hasta el rendimiento cognitivo, pasando por la eliminación de toxinas y la salud cardiovascular, dependen de una buena hidratación. Imagina tu cuerpo como una planta; sin suficiente agua, las hojas empiezan a marchitarse, ¿verdad? Pues lo mismo pasa con tu cuerpo cuando no bebes lo suficiente. Incluso muchos problemas de salud comunes suelen mejorar con una buena hidratación.

¿Qué agua beber? Opciones y consejos prácticos

  • Agua del grifo. Sabemos que no toda el agua es igual. El agua del grifo, aunque la más económica, puede contener metales pesados, bacterias, y hasta productos químicos como pesticidas, nitritos y nitratos, entre otros.
  • Agua embotellada. Por otro lado, el agua embotellada tiene sus pros y contras, siendo los más preocupantes la presencia de microplásticos, de químicos que actúan como disruptores endocrinos y su impacto medioambiental. Por otro lado, a pesar de que eliminan microorganismos y bacterias, es un agua que apenas contiene minerales, algo esencial a la hora de hidratarse correctamente.
  • Agua filtrada. Si buscas un equilibrio entre seguridad y sostenibilidad, los filtros de agua pueden ser una gran opción. Los filtros de carbono eliminan el cloro y algunas impurezas, mientras que los sistemas de ósmosis inversa purifican el agua, aunque la dejan baja en minerales esenciales.

La importancia de los minerales: no es solo agua

Para que realmente hidratarse sea efectivo, no solo es importante que tomes la cantidad de agua que tu cuerpo te pide, necesitamos que esa agua esté rica en electrolitos, principalmente sodio, potasio y magnesio. Estos minerales son clave para que el agua penetre bien en los tejidos y haga correctamente su trabajo.

Si utilizas filtros o agua embotellada, asegúrate de remineralizar el agua. ¡Tu cuerpo te lo agradecerá! Un truco sencillo para resolver la baja mineralización  es añadir agua de mar o un suplemento de electrólitos, lo que mejora significativamente la sensación de hidratación.

Y la pregunta del millón: ¿Cuánta agua debo tomar?

En este tema las hemos oído de todos los colores, pero creo que es difícil generalizar, ya que hay que tener en cuenta diferentes factores, como el estado corporal, la edad, la época del año, la actividad física que realices…

El exceso de agua es igual de nocivo que la falta de ella, ya que podemos perder sodio, un mineral necesario para nuestro cuerpo. El sentido común es el que debe regir a la hora de hidratarse correctamente, y escuchar a nuestro cuerpo, él nos avisa, con la sensación de sed, de que necesita agua. Hay que tener en cuenta también que hay otros alimentos que también nos aportan agua, como las frutas, las verduras, infusiones, caldo de huesos…, y ojo con el café, el alcohol y los refrescos, que no solo no hidratan, sino que hacen el efecto contrario, así que mejor opta por agua o infusiones sin cafeína para mantener una buena hidratación o aumenta la ingesta de agua si has tomado alguna de estas bebidas.

A mí me funciona tomarme un vaso nada más levantarme, añadiendo agua de mar (en proporción de 1 parte de agua de mar por 3 de agua dulce) y un chorrito de limón y luego voy bebiendo en función de lo que me pide el cuerpo. En situación normal de estado corporal, de temperatura ambiental, de actividad física…, entre 4 y 8 vasos de agua es suficiente, recuerda que es igual de importante la cantidad que la calidad.

Quiero filtrar el agua, ¿cómo lo hago?

Cuando hablamos de filtros para el agua, hay varias opciones a considerar, cada una con sus ventajas y desventajas. Los filtros de ósmosis inversa ofrecen una purificación profunda, aunque se llevan minerales importantes en el proceso. Los filtros Kangen, por otro lado, ajustan el pH del agua mediante ionización, creando agua alcalina que algunos creen que puede ayudar a equilibrar el pH del cuerpo y mejorar la salud general, pero su precio no es apto para todos los bolsillos. Los filtros de carbón activo, eliminan cloro y la mayoría de metales pesados, siendo además más asequibles según el modelo.

Personalmente, utilizo la jarra de Alkanatur, a base de carbón activo. Es una opción económica y bastante efectiva ya que elimina del agua del grifo hasta un 99% de metales pesados, microplásticos, pesticidas, cloro y bacterias. Me gusta también porque produce agua alcalina, que ayuda a una mejor hidratación y puede tener efectos positivos en el equilibrio del pH del cuerpo, y añade minerales esenciales y antioxidantes, lo que asegura que tu agua sea tanto pura como nutritiva. Es una opción respetuosa con el medio ambiente, hecha de plástico libre de BPA y fácil de mantener.

En definitiva, aunque también tiene sus contras, es una excelente elección en relación calidad precio, si además te ofrezco un 10% de descuento en su compra… ¡mucho mejor! Ve a este enlace y descubre el código para aplicar el descuento en su tienda online.

RECUERDA:

  • Hidratarse correctamente: Asegúrate de beber suficiente agua a lo largo del día para mantener tu cuerpo funcionando óptimamente. Pero escuchar a tu cuerpo y beber cuando tengas sed es fundamental.
  • Elegir el agua adecuada:  No solo es importante la cantidad de agua, sino también su calidad. Busca agua rica en electrolitos como sodio, potasio y magnesio para asegurar una hidratación efectiva y beneficiosa para tu salud.
  • No olvidar la hidratación adicional: Recuerda que alimentos como frutas, verduras e infusiones también contribuyen a tu ingesta de líquidos. Evita el exceso de bebidas con cafeína, alcohol y refrescos, ya que pueden deshidratarte o aumenta la ingesta de agua si has abusado de ellos.
  • Establecer una rutina: Aprovecha el verano para iniciar o reforzar hábitos saludables de hidratación que puedas mantener durante todo el año. Tu salud y bienestar te lo agradecerán.