Glicina, propiedades de este aminoácido esencial

Glicina

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Si todavía no has oído hablar de la glicina, prepárate a tomar buena nota, porque este pequeño aminoácido tiene mucho que ofrecer a nuestra salud, especialmente en el entorno de la dieta AIP (Protocolo Autoinmune) y alimentación antiinflamatoria.

¿Qué es la glicina?

La glicina es un pequeño aminoácido (de hecho, el más pequeño) de los llamados «no esenciales», es decir, que nuestro cuerpo es capaz de producirlo a partir de otros compuestos y no precisa de ingesta directa en una dieta. Pero que su tamaño y el nombre de no esencial no te confundan, tiene un papel fundamental en diversas funciones corporales, como la formación de proteína, y su presencia en nuestro organismo está estrechamente relacionada con el buen funcionamiento del sistema óseo, los músculos y los tejidos, ya que es uno de los componentes del colágeno.

Beneficios de la glicina

La glicina puede aportar una serie de beneficios que pueden mejorar significativamente nuestra salud, aquí te muestro algunos de los más significativos:

  • Apoyo digestivo. La glicina juega un papel crucial en la salud digestiva, especialmente en el contexto de las enfermedades autoinmunes. Este aminoácido es esencial para la producción de ácido clorhídrico en el estómago, lo que mejora la digestión y la absorción de nutrientes. Además, la glicina ayuda a proteger la mucosa gastrointestinal, reduciendo la inflamación y promoviendo la reparación de tejidos dañados, lo cual es vital para quienes, como mi hija, padecen la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa.
  • Salud cognitiva. Actúa como un neurotransmisor en el cerebro, facilitando la comunicación entre las neuronas. Esto contribuye a mejorar la memoria, la concentración y la calidad del sueño. Además, la glicina tiene efectos calmantes y puede ayudar a reducir la ansiedad y el estrés, mejorando así la salud mental general. Se ha demostrado que niveles adecuados de glicina pueden influir positivamente en el estado de ánimo y las funciones cognitivas.
  • Síntesis de Colágeno. La glicina es uno de los mayores componentes del colágeno, una proteína estructural vital para la piel, los huesos, los tendones y los cartílagos. El colágeno no solo ayuda a mantener la piel elástica y firme, sino que también es esencial para la reparación y el mantenimiento de los tejidos conectivos. Consumir glicina puede ayudar a mejorar la salud de la piel, reducir las arrugas y fortalecer las articulaciones, lo que es especialmente beneficioso para aquellos con condiciones autoinmunes que afectan el tejido conectivo.
  • Desintoxicación del Hígado. La glicina es necesaria para la producción de glutatión, uno de los antioxidantes más importantes del cuerpo. El glutatión ayuda a desintoxicar el hígado y proteger las células del daño oxidativo. Al apoyar la función hepática, la glicina contribuye a la eliminación de toxinas y sustancias nocivas del organismo, promoviendo una mejor salud general y una mayor capacidad para combatir enfermedades.
  • Regulación del Metabolismo y la Energía. La glicina participa en la regulación de la glucosa en sangre y en la síntesis de creatina, una molécula que suministra energía a las células musculares. Esto puede mejorar el rendimiento físico y la recuperación muscular después del ejercicio. Además, al estabilizar los niveles de azúcar en sangre, la glicina ayuda a prevenir picos y caídas de energía, lo que es crucial para mantener un nivel constante de energía a lo largo del día.

Cómo podemos tomar glicina

Como he explicado anteriormente, la glicina es un aminoácido no esencial que nuestro cuerpo sintetiza a partir de otros nutrientes. Pero ya has visto que sus beneficios bien valen el hacer un aporte extra a través de la dieta. Puedes añadirla de dos maneras:

  • Con alimentos ricos en colágeno, como el maravilloso caldo de huesos, pescados, huevos…
  • Como suplemento, la glicina está disponible en forma de polvo o cápsulas.

Otros beneficios sorprendentes

Y ahora voy a hablarte de un uso de la glicina que quizá no te esperabas, ¡puede utilizarse como uno de los endulzantes en la dieta aip!  Su sabor es ligeramente dulce, lo que la convierte en una excelente alternativa para endulzar alimentos. A diferencia de otros endulzantes, la glicina no eleva los niveles de azúcar en sangre, lo que la hace especialmente adecuada para personas con enfermedades autoinmunes y problemas metabólicos.

Fuentes:

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28337245/

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/26528128/