La cúrcuma, propiedades y beneficios para la salud

Cúrcuma

CúrcumaLa cúrcuma es una especia de color amarillo anaranjado que ha estado presente durante muchos siglos en la cocina asiática, para dar color y sabor a los platos. Pero, ¿sabías que es también una de las especias más saludables y apreciadas por sus múltiples beneficios terapéuticos?

La cúrcuma se obtiene del rizoma (raíz) de la planta Curcuma Longa, perteneciente a la misma familia que otra de las joyas de la cocina oriental, el jengibre, y originaria del sureste asiático. De aroma intenso y sabor dulce, amargo y algo picante, es muy utilizada en la medicina natural e integrativa, ya que las propiedades medicinales de la cúrcuma son muy numerosas, destacando sus efectos antibacterianos, antimicrobianos, antiinflamatorios y antioxidantes.

Propiedades de la cúrcuma

La curcumina es el principio activo que se encuentra detrás de la mayoría de propiedades de la cúrcuma, y que también podemos encontrar en otras raíces, como el jengibre. Es un compuesto natural (polifenol) que cuenta con numerosas propiedades:

  • Efecto antiinflamatorio. Aunque la inflamación es necesaria en nuestro organismo para combatir ciertos patógenos y lesiones, a largo plazo está implicada en muchas afecciones, como las cardíacas y el cáncer. La cúrcuma ha demostrado fuertes propiedades antiinflamatorias (es uno de los antiinflamatorios más potentes que existen en la naturaleza), que bloquean la acción de las moléculas pro inflamatorias en el cuerpo. Los estudios muestran efectos positivos de la curcumina en personas que sufren de afecciones como la artritis reumatoide y las enfermedades inflamatorias intestinales, entre otras.
  • Varios estudios muestran la capacidad de la curcumina a la hora de reducir el estrés, la irritabilidad, la ansiedad y mejorar cuadros de depresión.
  • Se le atribuyen efectos anticancerígenos, por su capacidad de inhibir el crecimiento de células cancerígenas y previene el desarrollo de los vasos sanguíneos que las alimentan.
  • Función antimicrobiana. Inhibe el crecimiento de bacterias, virus y hongos.
  • La curcumina es un poderoso antioxidante, ya que reduce de manera considerable el daño que los radicales libres hacen a las células.
  • Analgésica. Ayuda a reducir el dolor causado por cualquier enfermedad o proceso inflamatorio sin las contraindicaciones que producen los fármacos.
  • Estudios recientes demuestran que la curcumina puede ayudar en las enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer.
  • De manera tópica, es un potente cicatrizante, para quemaduras solares, piel envejecida o dañada.

 

¿Cómo tomar la cúrcuma para obtener los máximos beneficios?

El mayor problema que presenta la curcumina es que tiene poca biodisponibilidad, la clave para aprovechar todos sus beneficios está en la forma en que la consumes. Es liposoluble, por lo que para una mayor absorción, debe ir acompañada de una grasa, como el aceite de oliva o el aceite de coco. Otra manera de aumentar la biodisponibilidad de la curcumina es combinarla con pimienta negra, cuyo principio activo, la piperina, aumenta considerablemente la absorción (nada menos que un 2000%).

Sin estos «ayudantes», la capacidad de nuestro cuerpo de absorber la curcumina es extremadamente baja. Pero igual podemos usarla para problemas y síntomas digestivos, ya que no necesitamos que se absorba, es por esta razón que es muy utilizada para reducir síntomas de inflamación intestinal

La curcumina representa tan solo el 5% de las sustancias que contiene la cúrcuma, ¿qué pasa con el 95% restante? Hay otras moléculas en la cúrcuma que nos brindan múltiples beneficios, como los turmerosacáridos, mucho más fáciles de usar que la cúrcuma por varias razones: se encuentran en mayor cantidad y son solubles en agua, por lo que nuestro cuerpo los absorbe con mayor facilidad. Estos turmerosacáridos nos ayudad a recuperarnos del dolor articular, preservan el cartílago y evita la pérdida de colágeno.

Contraindicaciones de la cúrcuma

A pesar de todos sus beneficios, la cúrcuma, como cualquier sustancia, tiene ciertas contraindicaciones que se deben tener en cuenta a la hora de consumirla:

  • Refuerza la acción de los anticoagulantes, por lo que debes tener precaución si estás tomando este tipo de medicación y consultar con un profesional de la salud.
  • No se recomienda la cúrcuma si padeces cálculos biliares, ya que estimula la producción de bilis.
  • Está desaconsejada en el embarazo y la lactancia, la curcumina puede estimular el flujo menstrual.
  • Se desaconseja su consumo si sufres de úlceras gástricas.
La cúrcuma como especia culinaria

La cúrcuma se puede encontrar en el mercado tanto fresca (más aromática y suave), como en polvo (de sabor y color más intenso). Para obtener este último, la raíz es hervida, secada y luego pulverizada, adquiriendo ese hermoso color amarillo anaranjado que es su característica visual distintiva.

Puedes utilizarla para condimentar los alimentos, en sopas, guisos, batidos, infusiones, verduras. A la hora de cocinarla, la curcumina puede descomponerse cuando se expone a altas temperaturas y durante largos períodos de cocción. Por esa razón, para preservar la mayor cantidad posible de curcumina al cocinar, te recomiendo añadirla al final de la cocción y cocinar a fuego medio o bajo para reducir su descomposición.

Cómprala en pequeñas cantidades (yo compro esta de agricultura ecológica) y guárdala en un sitio fresco, seco y resguardado de la luz. Si la consumes fresca, rállala justo en el momento de utilizarla.

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